domingo, 10 de febrero de 2013

Entrada improvisada a unas horas poco decentes.

Como cada noche, cuando todo el mundo se va a dormir, sus pensamientos y ella se quedan dando vueltas en la cama de una habitación que últimamente no recibe visitas de desconocidos. Desea la llegada de alguien que consiga quitar tu recuerdo de aquel cojín que esconde la luz de una lámpara de mesilla mal situada. Desea que llegue, pero su corazón, ese guerrero de escudo y lanza que tiró la toalla al tercer o cuarto intento fallido, no se lo permite. Porque ya van muchas tiritas usadas y se ha negado a dejar pasar a cualquiera que no traiga un poco de estabilidad.
Es ahí donde entra su cabeza. Y el famoso pulso cabeza-corazón. Una lucha constante que todavía no tiene ganador y duda que lo tenga algún día porque, después de los mismos callejones y susurros al oído de siempre, la vuelta de la esquina trae un "pero..." que lo pone todo patas arriba. No miente cuando dice que esto es capaz de agotar a cualquiera, que cada día que pasa tiene menos fuerzas para afrontar lo que pueda venir y que últimamente no es sincera ni consigo misma. Pero dejando pasar el tiempo y algún que otro amor, llega la calma. Y la calma le abre los ojos. Y la cabeza se da cuenta de que fue la pasión la pudo con ellos hace cinco amores de verano y no lo va a consentir ni una vez más. Se ha propuesto sonreír, y ahora nadie lo va a impedir.

Ven,
no tengo prisa.

1 comentario:

  1. ya te sigo!! <3 espero que me sigas de vuelta :) te gustaria seguirnos una a la otra??
    en twitter tambien solo dejame saber dejando un comentario en mi blog <3 pinky promise que te sigo de vuelta :)

    masquetendenciasyestilo.blogspot.com

    ResponderEliminar