domingo, 15 de julio de 2012

Llegó mi inspiración, pero no vino para quedarse. A los dos días se marchó y junto a ella mis ganas de decir que sí al amor. Pensé que contigo sería diferente, que no tener ningún tipo de compromiso me daba la libertad de no tener por qué temer perderte, pero tú, exactamente igual que todos los demás, me has demostrado otra vez que solo buscas una cosa. Ahora solo te pido que pienses. Piensa en ella y en las otras muchas que presumes conocer, llévalas al mismo lugar en el que la locura podía con nosotros y dime que no piensas en mí. Entonces, y solo entonces, te daré por perdido. Para siempre.

1 comentario:

  1. Es alucinante cómo son todos exactamente iguales a cortas o a largas..
    Iba a escribirte el típico comentario que le escribiría a cualquier otra persona que hubiese escrito esta entrada, pero, siendo tú y conociéndote, por desgracia, poquito, te digo que sonrías más que nadie y que tendrás mil sitios más que recordar, con personas que merezcan la pena MUCHÍSIMO MÁS. Que escribes asquerosamente genial y que no debes dejar de hacerlo nunca, así que, inspírate por Manzanares, tontona:)
    ME ENCANTA EL TEXTO!:)
    Un beso, guapísima!

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