Hace poco más de un mes conseguí reunirme con él y puede que, hasta dentro de unos cuantos meses no podamos estar todo el tiempo que nos gustaría estar juntos, que no podamos llamarnos y decirnos "en cinco minutos te veo", que no podamos hacer cosas típicas de pareja. Pero lo que si puedo hacer, y hago, es sentirle cada día. Sentir como mi corazón late más fuerte cada vez que me habla, conocerme todas sus fotos, y mirarlas cada día, escuchar canciones y que todas me recuerden a él. Y pienso que no importan mucho los kilómetros que nos separan si sé que detrás de la distancia el me esperará.
Te prometo estar contigo para lo bueno y para lo malo, pero sobre sobre todo para decirte lo muchísimo que te quiero y para recordarte que tú eres la razón de mi sonrisa.
domingo, 16 de octubre de 2011
Algo que llega aunque haya que esperar.
Yo creo el amor empieza cuando empiezas a ver la perfección a algo imperfecto, eso siempre ha sonado a frase típica.
Para mi algo perfecto no es algo que no tenga defectos. Para mi algo perfecto es algo que puede tener algún defecto pero que siempre se rectifica, y el amor tiene mucho de eso; tiene muchos defectos.
Para mi algo perfecto no es algo que no tenga defectos. Para mi algo perfecto es algo que puede tener algún defecto pero que siempre se rectifica, y el amor tiene mucho de eso; tiene muchos defectos.
domingo, 9 de octubre de 2011
Plantarle cara al miedo.
Una vez, mi mamá me contó un cuento de un niño que no tenía miedo. Se llamaba Juán, Juán sin miedo. Era tan valiente que se enfrentó a brujas, fantasmas y hasta leones sin pasar pizca de miedo. Pero eso solo es un cuento.
Mi mamá también me dijo que no existe nadie que mate a un amigo y que hay tantas clases de miedo como personas en el mundo. Miedo a perder las cosas que quieres, aunque sean muy pero que muy pequeñas, miedo a las mariposillas que sientes en la tripa cuando te gusta un niño, miedo a lo que no se puede explicar con las palabras o miedo a ese monstruo que vive dentro del armario. Al que solo ganas cuando eres tan valiente como para mirarle a la cara.
Mi mamá también me dijo que no existe nadie que mate a un amigo y que hay tantas clases de miedo como personas en el mundo. Miedo a perder las cosas que quieres, aunque sean muy pero que muy pequeñas, miedo a las mariposillas que sientes en la tripa cuando te gusta un niño, miedo a lo que no se puede explicar con las palabras o miedo a ese monstruo que vive dentro del armario. Al que solo ganas cuando eres tan valiente como para mirarle a la cara.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)